Mi misiĂ³n, eliminar a 5 humanos, 4 hembras y 1 macho... 2 de ellos poseen pruebas de nuestra existencia, las pueden demostrar. Son tremendamente peligrosos. Los otros 3 estĂ¡n a punto de descubrirla. Hay que eliminarlos antes de que se desate la catĂ¡strofe.
Me desplazo a un local donde estĂ¡n reunidos. Las 2 primeras hembras quedan eliminadas rĂ¡pidamente. El macho se resiste algo mĂ¡s pero cae tambiĂ©n. La 3º hembra es descubierta en un escondrijo y la 4º estĂ¡ desaparecida. No ha salido de la casa por lo que primero destruirĂ© las pruebas... Joder, son realmente contundentes. Tendremos que andarnos con ojo, ¡¡cada vez son mĂ¡s espabilados!!
Un vez limpiado el lugar de pruebas, busco a la que me falta y... su olor me golpea como un puño... ¿? ... La encuentro pero en vez de matarla y salir de allĂ, la sed me puede... la saboreo... mmm... nunca probĂ© nada igual... necesito que sea mĂa... CRASO ERROR!!! Se escapa... He fracasado, por primera vez.
Los vampiros somos egoĂstas. SĂ³lo pensamos en nosotros mismos, y lo que queremos, lo queremos YA!! Y yo la quiero a ELLA. Es mi cabo suelto particular que, en vez de eliminar, lo atarĂ© a mĂ para siempre. Y asĂ lo hago saber ... ELLA es mĂa, y nadie mĂ¡s que yo la puede tocar.
Llevo meses siguiĂ©ndola. Ha cambiado varias veces de ciudad y se ducha constantemente. No sabe que no es su olor corporal lo que me atrae, sino lo que hay debajo ... Su Sangre. Por mĂ¡s que se duche, no tiene escapatoria, sĂ© donde estĂ¡ en todo momento. Por si fuera poco, tampoco sabe que, en el momento en que un vampiro prueba a un humano, y no lo mata, crea un vĂnculo entre los dos, y tiene vĂa directa a su cabeza. Yo sĂ© quĂ© piensa, quĂ© siente, quĂ© hace en todo momento, ya estĂ© dormido o despierto.
Estoy cansado de seguirla, el ansia que siento es casi erĂ³tica .... El deseo ... esta misma noche me la llevarĂ© para siempre. No escaparĂ¡...
AllĂ estĂ¡ ... que olor ... me atrae irremediablemente ... Me ha visto y automĂ¡ticamente ha salido una sonrisa en mis labios. Sabe que no tiene escapatoria. Solo tengo que esperar a que termine de trabajar y despuĂ©s ... nadie la volverĂ¡ a ver.
Acaba de salir ... voy a por ella y la atrapo en el callejĂ³n ... no iba a su casa, mejor. Tenerla tan cerca me provoca algo parecido a lo que los humanos llaman erecciĂ³n. La sensaciĂ³n es la misma, aunque fĂsicamente no tiene nada que ver. En fin, la tengo aquĂ mismo, entre mis brazos. No tiene miedo, su rostro es mĂ¡s bien desafiante. ... debe ser porque ya la he probado otras veces entre el primer encuentro y este, y cree que no le harĂ© nada... No, esta vez no la soltarĂ©, ya es hora de tener una compañera ...

